“Que se sepa quien es y qué le hizo a mi hija”. El asesino de Nagore Laffage está en libertad condicional y ejerciendo de médico ¡COMPARTE!

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“QUE SE SEPA QUIÉN ES Y QUÉ LE HIZO A MI HIJA”
El hombre que en los Sanfermines de 2008 violó, estranguló e intentó descuartizar a Nagore Laffage está en libertad condicional y puede ejercer la Psiquiatría en la sanidad privada. En 2 años podrá hacerlo en la sanidad pública. La madre de la joven asesinada afirma que es consciente de que la libertad de Yllanes ya no tiene vuelta atrás, y asume que puede rehacer su vida. «Me parece muy bien que rehaga su vida. Pero quien esté a su lado, que sepa quién es, y qué le hizo a mi hija».

El asesino de Nagore Laffage, Diego Yllanes, en libertad condicional

Condenado a doce años y medio de cárcel por un delito de homicidio ha permanecido ocho años y once meses en prisión. El próximo 7 de julio se cumplirán diez años del crimen de Nagore Lafagge.

Diego Yllanes, el hombre que mató a Nagore Lafagge en los Sanfermines de 2008 ya está en libertad condicional. Condenado a doce años y medio de cárcel por un delito de homicidio, ya no duerme en prisión y puede trabajar como psiquiatra en el sector privado.

Según han confirmado fuentes judiciales, la juez concedió la libertad condicional a Diego Yllanes Bizkai el pasado 7 de marzo, y la decisión, tras no ser recurrida por la Fiscalía, se convirtió en firme el pasado día 16 de marzo.

Tras permanecer en prisión ocho años y once meses, el homicida de la joven de Irun, Nagore Laffage, obtuvo el tercer grado en junio del año pasado. Ahora, ya en libertad condicional, no tiene que volver a dormir cada noche al centro de inserción social que le correspondía en Madrid.

Solo debe presentarse allí mensualmente, para seguir vigilado, ya que sigue cumpliendo la pena de homicidio que acaba en 2020. Hasta ese año el homicida de la joven de Irun, Nagore Lafagge no puede ejercer su profesión de psiquiatra en la sanidad pública, pero sí lo puede hacer en lo privado.

El próximo 7 de julio se cumplirán diez años del crimen de Nagore Lafagge. Yllanes estranguló a la joven en un piso del barrio pamplonés de Iturrama, le cortó un dedo para dificultar su identificación y enterró el cuerpo entre plásticos en el paraje de Orondritz. Aún así, el cadáver fue descubierto ese mismo día por varios vecinos del valle, que paseaban por la zona.

Horas después del asesinato, Yllanes fue detenido por la Policía Foral, y reconoció la autoría del crimen ante la juez de instrucción número 2 de Aoiz. La juez decidió enviarle a prisión para evitar “un riesgo de fuga alto”.

Las investigaciones de la Policía Foral determinaron que no existía relación alguna entre Laffage y José Diego Yllanes antes del de 7 de julio de 2008.

De hecho, la Policía sitúa el mismo 7 de julio de 2008 el primer contacto entre ambos, en la calle Pedro I de Iruña, donde Yllanes habló con tres amigas de la víctima. Los agentes forales obtuvieron imágenes de los dos jóvenes dirigiéndose al piso de Sancho Ramírez, así como de Yllanes, a las 11:00 horas, en la Clínica Universitaria y calles cercanas.

El asesino de Laffage pidió perdón a la familia y declaró que no quiso hacerlo “pero la maté”. Según su relato, de más de tres horas, Yllanes recuerda estar encima de la víctima “apretándole el cuello”. “Asumo que hay un resultado y que voy a pagar por ello”, dijo.

José Diego Yllanes Vizcay es un hombre libre. Ya es un médico psiquiatra en plenas condiciones para ejercer su profesión. Él es la persona que mató a Nagore Laffage en los Sanfermines de 2008. Tan sólo nueve años y ocho meses después ya camina libre por la calle. El juez castigó el crimen y le condenó a doce años y medio de cárcel por un delito de homicidio con la agravante de abuso de superioridad. Nunca llegó a cumplir su condena completa.

Ante este nuevo horizonte, la madre de Nagore Laffage no ha querido callar. Asun Casasola recibió la noticia gracias a los medios de comunicación, ningún miembro judicial le había informado de que Diego Yllanes disfrutaba de la independencia que le otorgaba su nuevo régimen de libertad. “Matar a mi hija le ha salido muy barato, estoy indignada y desilusionada”, sentencia la madre de Nagore al otro lado del teléfono.
“No es un homicidio, es un asesinato”

Confiesa que no era la primera vez que la decepción la visitaba durante estos años, ya lo hizo durante el juicio. “Lo estoy desde 2008, aquello no fue un homicidio, fue un asesinato pero miraron para otro lado”, condena Casasola.

“Quiero que la gente que vaya a la consulta de Yllanes sepa que ese chico fue capaz de asesinar a una niña y que luego cada uno decida”, espeta Asun con el enfado y la tristeza que le acompañan desde aquel verano de 2008.

Casasola arremete contra las decisiones judiciales del caso de su hija. “Yo sabía que él tenía que salir de la cárcel, en este país depende de qué clase social seas tendrás un trato u otro, por ser quién es él ha tenido unos privilegios impresionantes, si le llegan a condenar por asesinato hubiese estado mucho más tiempo”, sentencia. Y continúa: “Si yo fuese un ministro y una persona sin poder social mata a mi hija, hubiera estado mucho más tiempo en la cárcel”.

A pesar del desencanto de la madre de Nagore con los procesos judiciales, la nueva situación de Yllanes corresponde al cumplimiento de todas las condiciones legales exigidas: efectuar tres cuartas partes de la pena, tener el tercer grado y un informe favorable que dictamine una buena reinserción social.

Asun Casasola describe una situación sombría en el ámbito judicial y amargar en la sociedad con respecto a la violencia de género. Ella no cesa en su empeño, no quiere que lo que ocurrió con su hija vuelva a pasar. Sólo le queda la batalla para llegar al consuelo. “Seguiré luchando”, asevera.

Fuente: www.elespanol.com

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