El desalentador futuro de los próximos jubilados: las pensiones perderán casi un tercio de capacidad de compra.

Add to Flipboard Magazine.

Los jubilados que se retiren en el presente 2017 perderán el 30% de su poder adquisitivo a lo largo del periodo que dure la prestación. Así lo asegura el Fondo Monetario Internacional (FMI), que incluye esta advertencia en la última revisión que llevó a cabo sobre la economía de España y en la que da por hecho que, al menos hasta 2050, las pensiones sólo se podrán revalorizar el mínimo del 0,25% que marca la ley en situaciones de déficit. En cambio, el organismo considera que la inflación se mantendrá cerca del 2%, que es la cifra que el Banco Central Europeo (BCE) considera óptima. Y, en consecuencia, el Fondo calcula que las pensiones de los nuevos jubilados perderán casi un tercio de su capacidad de compra.

«Basándonos en las proyecciones del IRP [Índice de Revalorización de las Pensiones] y asumiendo una inflación anual media del 2%, una persona que se retire en 2017 sufrirá una caída en el valor real de su pensión de un 30% durante su periodo de jubilación», explica el organismo dirigido por Christine Lagarde, que además recuerda que este año será el primero en el que los jubilados comiencen a perder poder adquisitivo desde la introducción del IRP en 2014.

El FMI pide limitar la subida de las pensiones al 0,25% y que se completen con planes privados

La Autoridad Fiscal estima que la pensión media subirá menos de tres euros al año hasta 2022

Los jubilados que se retiren en el presente 2017 perderán el 30% de su poder adquisitivo a lo largo del periodo que dure la prestación. Así lo asegura el Fondo Monetario Internacional (FMI), que incluye esta advertencia en la última revisión que llevó a cabo sobre la economía de España y en la que da por hecho que, al menos hasta 2050, las pensiones sólo se podrán revalorizar el mínimo del 0,25% que marca la ley en situaciones de déficit. En cambio, el organismo considera que la inflación se mantendrá cerca del 2%, que es la cifra que el Banco Central Europeo (BCE) considera óptima. Y, en consecuencia, el Fondo calcula que las pensiones de los nuevos jubilados perderán casi un tercio de su capacidad de compra.

«Basándonos en las proyecciones del IRP [Índice de Revalorización de las Pensiones] y asumiendo una inflación anual media del 2%, una persona que se retire en 2017 sufrirá una caída en el valor real de su pensión de un 30% durante su periodo de jubilación», explica el organismo dirigido por Christine Lagarde, que además recuerda que este año será el primero en el que los jubilados comiencen a perder poder adquisitivo desde la introducción del IRP en 2014.

«Entre 2014 y 2016, el IRP estableció una subida anual de un 0,25% que, en un entorno de inflación negativa, permitió que el poder de las pensiones se incrementase». Pero en 2017, el FMI estima que «la inflación rondará el 2%» mientras las pensiones se seguirán revalorizando ese mismo 0,25%, tal y como el Gobierno ha admitido en el Plan Presupuestario remitido a Bruselas, por lo que la mencionada pérdida de capacidad adquisitiva es evidente

Las alarmantes estimaciones del Fondo señalan que, además de a esta pérdida que se perpetuará en las próximas décadas, los trabajadores que se jubilen en el medio y largo plazo también tendrán que hacer frente al factor de sostenibilidad. Esta es una de las medidas con las que se pretende hacer frente al aumento de la esperanza de vida y, para ello, contempla una reducción gradual de la cuantía de las pensiones a partir de 2019. Como consecuencia, el FMI advierte de que «un trabajador que hoy tenga 47 años, y se retire en 2037 a la edad de 67 años, sufrirá también una reducción en su capacidad adquisitiva. Sin embargo, a esta caída habrá que sumarle una reducción en la pensión inicial de alrededor del 10% como consecuencia del factor de sostenibilidad, por lo que la pérdida total será del 40%».

Propuestas al Pacto de Toledo

Estas cifras dibujan un complicado contexto que, tal y como reconoce el Fondo Monetario Internacional, «puede provocar presiones sociales y políticas» para que se produzcan subidas superiores a las que marca el IRP o «frenar nuevas reformas en el sistema de pensiones». Por ello, el FMI considera que es necesario que el Pacto de Toledo tome decisiones lo antes posible, que proponga actuaciones concretas.

De hecho, eso es lo que debería hacer la comisión presidida por Celia Villalobos antes de que acabe el presente año pero lo cierto es que, a poco más de dos meses para que se cierre el ejercicio, parece poco probable que el Pacto de Toledo se pronuncie. Las posiciones entre los diferentes grupos políticos parecen estar todavía muy alejadas, y el Partido Popular incluso ha llegado a acusar al PSOE de «torpedear» el trabajo de la comisión.

Pero en cualquier caso, el FMI sí propone algunas reformas como que las pensiones de viudedad y orfandad pasen a depender de los Prespuestos Generales del Estado. Esto, que ya ha sido propuesto por otros organismos como el Banco de España, supondría un alivio muy importante para la Seguridad Social pero, al mismo tiempo, «aumentaría el déficit del Estado» y, probablemente, obligaría a la creación de un nuevo impuesto.

El Fondo también contempla elevar las restricciones a la jubilación anticipada; extender el periodo de cálculos de las pensiones a toda la carrera profesional del contribuidor; limitar las razones por las que se pueden obtener más de una pensión; suprimir la base máxima de cotización; o que los ciudadanos contraten planes de pensiones privados, una opción que el FMI considera como «lógica» para contrarrestar la caída de las pensiones públicas.

 

Fuente: www.elmundo.es

Comentarios

Comentarios

Compartir en FacebookCOMPARTIR EN FACEBOOK Compartir por whatsappCOMPARTIR POR WHATSAPP

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *